En menos de 24 horas, tres integrantes del clan Caro pasaron a ocupar celdas en diferentes cárceles federales de Buenos Aires. Los condenados fueron llevados hasta esos establecimientos desde el penal de Benjamín Paz, adonde habían sido trasladados luego de haber sido denunciados por extorsión.

El mes pasado, los hijos de Marcos Nacif, el hombre procesado por transportar 470 kilos de cocaína, denunciaron que Walter, Emanuel y Cristian Caro les habrían exigido el pago de U$S25.000 o la entrega de una camioneta para protegerlo dentro del penal de Villa Urquiza.

Trasladaron desde Tucumán a Buenos Aires al clan Caro y los alojaron en cárceles de máxima seguridad

De acuerdo con la presentación, la víctima dijo que, desde su ingreso al penal, compartió la celda con los denunciados. Relató que ellos le suministraban el agua y los medicamentos que debía tomar por sus problemas de salud. También indicó que lo amenazaban con trasladarlo a otra unidad habitada por personas que consumen drogas de manera permanente y que no lo protegerían.

El fiscal Diego López Ávila se hizo cargo del expediente. Ordenó un allanamiento en la cárcel, medida que resultó positiva. Los uniformados encontraron teléfonos celulares que ahora están siendo analizados por los peritos. Al no contar aún con los resultados, por el momento no se formularon cargos en su contra por la supuesta extorsión.

Traslado

Los hermanos Caro habían sido condenados por integrar una organización interprovincial dedicada al robo de casas sin moradores, modalidad delictiva conocida como “escruche”. Después, Emanuel y Walter recibieron una dura pena por el homicidio de un niño.

Un caso que dejó al descubierto lo peor del sistema carcelario: el clan Caro, las amenazas y un detenido que pidió ayuda

Además de la denuncia por extorsión, las autoridades del Servicio Penitenciario abrieron una investigación para confirmar o descartar que hayan recibido ciertos beneficios en Villa Urquiza. Paralelamente, se resolvió trasladarlos a Benjamín Paz hasta tanto se defina su situación. El secretario de Seguridad, Héctor Gustavo Vizcarra, comenzó con los trámites para enviarlos a una cárcel de máxima seguridad que tuviera cupo para recibirlos.

LOS PRIMEROS. Quiroga, “Maxi” Abraham y “Miguelón” Figueroa.

Al haber conseguido lugar en Buenos Aires, los Caro fueron trasladados por vía terrestre hasta esa provincia bajo un fuerte operativo de seguridad. Uno de ellos fue llevado al penal de Marcos Paz, mientras que los dos restantes fueron alojados en pabellones diferentes de Ezeiza. “El procedimiento fue un éxito. Los más de 20 efectivos que participaron en el traslado no tuvieron que lamentar ningún problema”, aseguró el jefe de Policía, Joaquín Girvau.

Posturas diferentes

El caso de Cristian Caro es diferente. El 2 de diciembre cumple la pena que se le impuso y su defensor, Agustín Monteros, sostuvo que se estaban vulnerando sus derechos. El condenado ya estaba cumpliendo con el plan de salidas transitorias y cursaba sus estudios secundarios en la cárcel. Antes de que se concretara el traslado, Monteros había solicitado informes para saber qué ocurriría con los beneficios y si podía continuar cursando las materias. No hubo tiempo para que le respondieran: ya había sido trasladado a Buenos Aires.

U$S25.000 y una camioneta: la supuesta exigencia del clan Caro a un detenido por los 470 kilos de cocaína

“Vamos a presentar un pedido de hábeas corpus por el agravamiento de las condiciones de su detención. Hubo una ausencia de fundamentación para ordenar su traslado, generando un grave desarraigo familiar”, indicó el profesional. “Con una medida tan extrema como esta, se le está afectando la progresividad de la pena”, añadió.

Augusto Avellaneda, defensor de los otros dos hermanos Caro, señaló que por el momento no hará ningún tipo de planteo. “Pese al desarraigo, puedo asegurar que en el lugar al que fueron trasladados podrán gozar de todos los derechos y garantías que se están violando permanentemente en Benjamín Paz. No sólo tiene un régimen muy duro, sino que además no tiene acceso a la salud ni a la educación”, indicó.

Antecedente

“Hay una decisión política de no permitir inconductas”, dijo una fuente del Ministerio de Seguridad. Este es el segundo traslado forzoso de condenados que se realiza desde que la Nación aceptó hacerse cargo de los reclusos más problemáticos de la provincia.

En septiembre de 2024, Miguel “Miguelón” Figueroa -condenado por tres homicidios y sospechado de ser narco-, Máximo “Maxi” Abraham -penado por el crimen de dos policías- y Jorge Álvaro Quiroga -sentenciado por homicidio- fueron trasladados a cárceles federales.

El Clan Caro: de dominar barrio Victoria al penal de Villa Urquiza

El de Figueroa fue un caso atípico. Estando bajo esta modalidad de encierro, se las ingenió para amenazar a los fiscales Carlos Sale, Ignacio López Bustos y Pedro Gallo, al juez Gonzalo Ortega y al gobernador Osvaldo Jaldo. En cada audiencia en la que participa se queja por la situación que está viviendo.

De Quiroga no se sabe dónde está alojado ni cuál es su estado de salud. “Maxi” Abraham se quitó la vida en septiembre pasado en el calabozo de una cárcel de Rawson. Sus familiares denunciaron que sufría un profundo estado depresivo porque había perdido contacto con ellos.